Terapia para dejar de fumar

Dejar de fumar es mucho más que apagar un cigarrillo

Yo también fui fumadora durante más de 30 años. Llegué a fumar dos paquetes al día.

Conozco las ganas, la dependencia, las excusas, las recaídas y la sensación de pensar que nunca serás capaz de dejarlo.

Por eso mi trabajo no consiste solo en ayudarte a dejar de fumar. Mi objetivo es ayudarte a liberarte de la necesidad de fumar para que puedas recuperar tu salud, tu libertad y tu tranquilidad.

Sin ansiedad. Sin lucha constante. Sin sentir que te falta algo.

No te falta fuerza de voluntad

Si llevas años fumando, probablemente ya lo has intentado muchas veces.

Quizá has utilizado chicles, parches, libros, vaporizadores o simplemente has intentado dejarlo por tu cuenta. Y durante un tiempo funciona. Hasta que aparece una situación difícil.

Una discusión. Una celebración. Un problema. Un momento de estrés. Y la mente vuelve a convencerte de que un cigarrillo no pasa nada.

El problema no es la fuerza de voluntad es que el hábito sigue vivo en tu mente. Por eso trabajo desde la raíz.

El tabaco no es solo un hábito físico. Con el tiempo, tu mente lo ha vinculado a momentos, emociones y situaciones concretas.

Cada vez que sientes estrés, tu cerebro activa el impulso automáticamente.

Por eso la fuerza de voluntad sola no es suficiente. Necesitas trabajar donde está el verdadero problema: en los patrones mentales que mantienen vivo el hábito.

Recupera tu libertad

Deja de depender del tabaco para sentirte bien.

Reduce la ansiedad

Aprende a gestionar los momentos difíciles sin necesidad de fumar.

Rompe asociaciones automáticas

Café, coche, trabajo, estrés o reuniones sociales dejan de activar el impulso.

Mejora tu salud

Respira mejor, recupera energía y protege tu cuerpo.

Gana confianza

Descubre que eres capaz de vivir sin tabaco.

Sé exactamente lo que siente un fumador

Durante más de 30 años fui fumadora. No fumaba de forma ocasional. Fumaba mucho.

Intenté dejarlo en numerosas ocasiones. A veces lo conseguía durante semanas. Otras veces durante meses. Incluso llegué a pasar más de dos años sin fumar. Y aun así volví a caer.

Porque el verdadero problema nunca fue el cigarrillo. Era todo lo que mi mente había asociado al tabaco.

Por eso cuando una persona llega a mi consulta no veo simplemente a alguien que fuma. Veo a alguien que lleva años luchando contra un hábito que se ha convertido en parte de su vida.

Y sé que es posible salir de ahí. Porque yo también lo conseguí.

¿Para quién es esta terapia?

Este acompañamiento puede ayudarte si:
Fumas desde hace años.
Has intentado dejarlo varias veces.
Te preocupa la ansiedad al dejarlo.
Temes engordar al dejar de fumar.
Necesitas apoyo para romper la dependencia emocional.
Quieres dejar de fumar definitivamente, sin efecto rebote.

¿Cómo trabajo contigo?

1

Entendemos tu relación con el tabaco

Analizamos cuándo, cómo y por qué fumas.

2

Identificamos los desencadenantes

Detectamos las situaciones, emociones y asociaciones que mantienen el hábito.

3

Reprogramación mental

Trabajamos los patrones automáticos relacionados con el tabaco.

4

Nuevas estrategias

Incorporamos herramientas para afrontar situaciones difíciles sin fumar.

5

Libertad

El objetivo es que puedas vivir sin tabaco sintiéndote libre, no castigada.

Dejar de fumar no consiste en aguantar sin fumar.
Consiste en dejar de necesitarlo.

Tu vida no cambia cuando apagas el último cigarrillo

Cambia cuando descubres que ya no lo necesitas.

Si llevas años intentándolo y sientes que ha llegado el momento de conseguirlo de verdad, estaré encantada de ayudarte.